Mire, cuando empecé a ver pacientes con fatiga crónica que no respondía a nada - ni a los adaptógenos clásicos, ni a la CoQ10, ni siquiera a los cambios en estilo de vida - sabía que algo faltaba en nuestro enfoque. No es que esos tratamientos sean malos, es que estábamos apuntando al blanco equivocado. Por eso cuando llegó Zytanix a mi práctica, me tomó más de un año antes de sentirlo cómodo recetándolo de forma sistemática.