Como colega, déjame contarte sobre el Zocitab. No es un producto que haya nacido de la noche a la mañana, sino más bien el resultado de varios años de discusiones acaloradas en el laboratorio y de tropezarnos con datos que no esperábamos. La idea original era bastante simple: crear un complejo de citoquinas y factores de crecimiento de origen vegetal que pudiera modular la respuesta inflamatoria sin los efectos secundarios de los AINEs tradicionales.