Mira, voy a ser honesto contigo desde el principio. Cuando empecé a trabajar con Imusporin hace unos siete años, tenía serias dudas. No soy de esos médicos que se entusiasman con cada nueva molécula que sale al mercado —he visto demasiadas promesas incumplidas en mis treinta años de práctica clínica. Pero los resultados que he observado en pacientes con enfermedades autoinmunes me obligaron a cambiar de opinión. ¿Qué es Imusporin y por qué es diferente?