Mire, déjeme ser honesto desde el principio. Cuando escuché por primera vez sobre Hydrocl, pensé: “otra solución de rehidratación oral más”. Llevo veintitrés años en medicina interna, he visto pasar decenas de productos que prometen ser el santo grial de la hidratación. La mayoría terminan en el mismo lugar: el fondo del armario de muestras médicas. Pero entonces llegó el caso de la señora Rodríguez. Paciente de 74 años, traída por su hija después de tres días con diarrea acuosa.