La doxilamina es un antihistamínico de primera generación, específicamente una etanolamina, que ha encontrado un lugar sólido en la medicina clínica no solo por su efecto antialérgico, sino, de manera más prominente, por sus potentes propiedades sedantes e hipnóticas. Aprobada por la FDA para el alivio a corto plazo del insomnio, su perfil de seguridad y eficacia la convierte en una herramienta de primera línea para el manejo de trastornos del sueño ocasionales, así como para el control de náuseas y vómitos, particularmente en el contexto del embarazo.