Mire, voy a ser honesto con usted desde el principio. He recetado Compazine durante más de veinte años, y todavía me sorprende lo infravalorado que está este fármaco en ciertos círculos. Cuando empecé mi residencia en el Hospital Clínico de Barcelona, los médicos mayores lo llamaban “el pequeño gran fármaco” porque resolvía problemas que otros medicamentos más nuevos no tocaban. Y tenían razón. La proclorperazina, comercializada como Compazine, es una fenotiazina piperazínica que actúa fundamentalmente como antagonista del receptor D2 de dopamina.