Mira, te voy a ser honesto: después de veintitantos años viendo pacientes en quirófano y en consulta, pocos productos me han dado tanta tranquilidad como la povidona-yodada. No es glamoroso, no es nuevo, pero maldita sea, funciona. Y en esto de la medicina, a veces lo que necesitás es algo predecible, no lo último en tecnología. Lo que voy a contarte acá no es solo lo que dicen los papers - que también, porque los he leído todos - sino lo que he visto con mis propios ojos en la práctica diaria.