Mira, déjame contarte algo que aprendí en mis años de práctica clínica. Cuando empecé a recetar bifosfonatos, allá por finales de los 90, teníamos básicamente dos opciones: alendronato y etidronato. Y el etidronato… bueno, tenía sus problemas con la mineralización ósea si se usaba por mucho tiempo. Cuando llegó Actonel al mercado, recuerdo haber pensado “otro bifosfonato más”, pero resultó que no era exactamente así. Actonel es el nombre comercial del ácido risedrónico, un bifosfonato de tercera generación con un perfil bastante interesante.