Mire, llevo 22 años en urología funcional y he visto de todo. Desde pacientes que llegan con recortes de revistas hasta ejecutivos que piden “lo mismo que toma mi vecino”. Pero el caso que me obligó a sentarme a escribir esto fue el de Miguel, 58 años, cardiólogo él mismo, que entró a mi consulta con los resultados de un estudio clínico fase III impresos. “Doctor, necesito entender si esto funciona o es otro placebo caro”.